Houston baila en la casa del trompo y empata la Final del Oeste

0
432

Después de una diferencia de 41 puntos, un 2-1 en las Finales de Oeste y un nuevo partido como locales, se daba por seguro que los campeones Warriors colocarían la serie 3-1. Sin embargo, la historia fue otra en el Game 4 y los Warrios tendrán que jugar, por primera vez, un juego seis desde que se unió Kevin Durant.

Klay Thompson falló anoche a falta de 2 segundos el tiro que podia cambiar todo con 92-94 para los Rockets, la vida volvió a ponerse bonita para Houston. Sí, ganaron los Texanos (92-95), rompieron la mejor racha de triunfos seguidos locales en playoffs de siempre, esos 16 partidos de los Warriors. Y sí, la serie vuelve ahora a su guarida, a Houston, con el factor cancha recuperado y la iniciativa de la serie adquirida.

Harden y Paul cargan a Houston

Chris Paul cerró el encuentro con unos últimos tiros libres que sirvieron para asegurar el partido. Una falta de Shaun Livingston en el rebote al lanzamiento de Thompson había dejado en manos de CP3 la oportunidad de sentenciar todo. Restaba medio segundo y sin embargo el base todavía quiso añadir drama a todo, en un preludio de lo que nos puede venir en los siguientes encuentros. Así, Paul solo encestó UN punto y dejó el 92-95 con medio segundo por jugar. Stephen Curry no logró después hacer la magia.

Se acabó el cuarto duelo, Paul 27 puntos en 41 minutos, James Harden 30 tantos en 44. Mike D’Antoni jugó solo con siete piezas, a las que exprimió. Todos los titulares, excepto Clint Capela, se fueron por encima de los 40 minutos, con P.J. Tucker firmando 44 minutos sobre el tabloncillo del Oracle Arena. Y 16 rebotes. Además de los habituales Capela, Tucker, Trevor Ariza, Paul y Harden de inicio, Eric Gordon y Gerald Green fueron los otros hombres usados en una escuadra donde D’Antoni encontró la vía ofensiva en la pareja Harden-Paul.

Dd2f05_VMAIImNj.jpg

El 12-25 del último cuarto, marca la baja de Igudala. Llegado el instante decisivo, los Warriors se atascaron. Con 12 minutos por jugar el marcador reflejaba un 80-70 a favor de los locales. Sin embargo, fueron doblados en el último cuarto y recibieron un parcial de 12-25 que les puso directos hacia la derrota. En este tramo, el tiro de Golde State fue terrible: 3/18 en lanzamientos de campo, 0/6 en triples; Stephen Curry, 1/8 y Kevin Durant, 0/5. Así, difícil.

Fue una velada de dominios alternos, con máximas ventajas que apenas superaron los 10 puntos en ambos bandos. La baja de Andre Iguodala, definitivamente fuera del choque, la intentó aplacar Steve Kerr con Kevon Looney en la pintura y Draymond Green en una posición más baja. Looney firmó 26 minutos, cuatro puntos y seis rebotes como titular. Jordan Bell, en 18 minutos, seis puntos y cinco rebotes como suplente.

El máximo anotador de Golden State fue Stephen Curry, 28 tantos y definitivamente presente en estas Finales del Oeste tras dos primeros partidos flojos y un gran tercer encuentro. En el cuarto duelo de la serie también brilló, con 6/13 en triples, pero nada de eso bastó. Tampoco sirvieron los 27 tantos de Kevin Durant ni los 11 puntos, 13 rebotes y ocho asistencias de Draymond Green, que lo jugó casi todo (45 minutos).

Da la sensación, en ambos bancos, que llegó el momento de la verdad y que los entrenadores prefieren, a tenor de la distribución de minutos en uno y otro lado, confiar en los líderes, en los que llevan el peso de las plantillas.

El jueves, 24 de mayo nuevo capítulo.

Al igual que en el Este, las Finales del Oeste marchan 2-2, con la diferencia de que aquí sí se produjeron victorias visitantes. No descarten que eso suceda en Texas, o que los Rockets, que nunca han ganado en playoffs en la casa de Golden State, se hagan fuertes en su hogar y pongan a los actuales campeones al borde del drama. Gane quien gane, uno de los dos derrotados saldrá con 3-2 en contra. Y eso ya no hay quien lo cambie.

Advertisements

Leave a Reply