En las pasadas semanas se habla de la posibilidad de que llegue el fin de la dinastía de los Warriors. Se les ha visto vulnerable, en especial en casa, y todo apuntaba a que eran vulnerables. Sin embargo, a un equipo que lleva cuatro finales consecutivas, le cuesta encontrar importancia en los partidos de serie regular. Son 82 juegos que no importan mucho, pues los Warriors saben que las leyendas se forman en mayo y junio.

La noche del miércoles, los Warriors enfrentaron uno de los retos más importantes de la temporada. Un partido en la carretera contra sus rivales, Rockets de Houston y sin su estelar Kevin Durant. Los Rockets llevaban nueve victorias al hilo y se acercaban, peligrosamente, a la cima de la conferencia. Los campeones respondieron y de que manera. Lograron la victoria 106-104, pero el marcador no refleja que los Warriors dominaron la mayoría del tiempo, manteniendo ventaja de doble dígito en la mayoría de la segunda mitad.

Lo más importante fue la actuación de DeMarcus Cousins. El centro ha representado un problema defensivo para los Warriors y ofensivamente no se le usaba mucho. Bueno, no es difícil imaginarlo, al entender que es la cuarta opción ofensiva de este equipo. Pero, es altamente conocido de la habilidad de Cousins y de todo lo que le brinda a su equipo. Contra los Rockets, Cousins estuvo brillante con 27 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias. Dominó la pintura, algo que no se ve en los equipos de los Warriors. Además, incorporó un nuevo elemento al ataque de Golden State. Muchos equipos buscan intercambiar en las cortinas y los hombres grandes no hacen pagar por esos cambios. Cousins abusó de los hombres pequeños que se quedaban defendiéndole. En pocas palabras, este Cousins es capaz de cambiar todo en una serie entre estos dos equipos. Pero, ¿mantendrá un rol protagónico cuando regrese Durant?

Ineficientes los Rockets

La defensa de los Warriors fue extraordinaria, limitando a los Rockets a 11 triples en 41 intentos, para un miserable 27%. Los Rockets nunca encontraron su ritmo y fueron limitados a intentos al canasto retados. La defensa de los Warriors fue capaz de cerrar la pintura y retar los triples de los Rockets. Una defensa axfisiante que no permitió explosiones ofensivas, en especial de James Harden. El barbudo fue el mejor con 29 puntos y 10 asistencias, pero no lució dominante como de costumbre. Chris Paul le siguió con 24 punts.

La banca de los Rockets apenas anotó 18 puntos, encabezados por nueve de Gerald Green. No se vieron en cancha y no dejaron su marca como hicieron en las últimas semanas. Los Rockets están empatados con el Thunder de OKC por la tercera posición de la Conferencia del Oeste. Culminar cuartos representa enfrentar a Golden State en segunda ronda.

Esperan por el regreso de Durant

KD salió lesionado del partido que perdieron en casa frente a los Suns de Phoenix. Un esguince de tobillo le mantiene fuera de cancha, pero se espera que esté de vuelta pronto. No se contempla como una lesión grave, pero los Warriors tomarán todas las precauciones para que “Durantula” esté un 100% recuperado para la postemporada. Los Warriors cuentan con mucho arsenal ofensivo y pueden sobrevivir sin Durant por un tiempo.

Al momento, mantienen la mejor marca de la Conferencia del Oeste con 46-21 a juego y medio de los Nuggets de Denver, quienes ocupan el segundo puesto con 44-22. Con apenas 15 juegos en calendario, los Warriors buscan ese primer lugar para asegurar ventaja de cancha local en los Payoffs del Oeste.

La victoria contra los Rockets envió un mensaje claro. Cuando losWarriors toman en serio un partido, siguen siendo el cuco de la NBA.

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