La historia de los Bad Boys

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A mediados de los 80’s y principios de los 90’s los Detroit Pistons formaron uno de los mejores equipos de la historia.

Una familia que nunca claudicó en la idea de conseguirlo todo, pese a las dificultades.

Los 80’s, esa época dorada de la NBA en dónde emergieron grandes estrellas y equipos. La rivalidad (y amistad) Magic-Bird, el Lake Show del 87, los Celtics de Bird, y más adelante los Bulls de Jordan. Era simplemente fascinante ver tanto talento en un mismo tiempo.

Entre toda esa locura, hubo un equipo que se hizo de un lugar en la historia, los Detroit Pistons, mejor conocidos como los “Bad Boys”. Contaba con jugadores con un talento bárbaro, pero también con una fuerza mental inquebrantable, y una dureza superior.

Chuck Daly fue el principal artífice de todo esto. Un innovador y maestro del juego defensivo. Fue también el responsable dirigir al ‘Dream Team’ de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, con todas las súper estrellas de las NBA.

Su carácter era único. Siempre respetuoso y comprensivo, eso fue lo que ayudó a conformar un equipo sin egos y con un gran ambiente, pese a las personalidades duras de aquellos jugadores como Joe Dumars, Dennis Rodman e Isiah Thomas.

Daly siempre implantaba autoridad.

El Draft de1981 cambiaría la suerte de la franquicia para siempre. El “bajito” IsiahThomas con sus 1.85m. proveniente de la Universidad de Indiana llegó a la“Ciudad del Motor”, y a partir de aquí, él sería el eje principal del equipo.

Isiah creció en la marginación total, tuvo una infancia muy dura que ayudó a forjar su carácter y su entrega al juego. Él sería el corazón de los Pistons, todo pasión y garra, una fuente de inspiración para sus compañeros.

En 1982 llegarían otros dos elementos fundamentales para la construcción de los “Bad Boys”: El centro Bill Laimbeer procedente de Cleveland Cavaliers y al base Vinnie Johnson de Seattle SuperSonics.

Bill Laimbeer era el jugador más mañoso de los Pistons. Era combativo y provocador como pocos, pero un luchador empedernido. Era violento, pero en esos tiempos no estaba tan censurado. En su momento, Los Angeles Times le puso el título de “El Darth Vader de la NBA”.

Sin embargo, cómo dicta la lógica, cuesta más construir que destruir. Por ejemplo, en la temporada 1984-85, el techo del Silverdome se derrumbó durante una fuerte nevada, por lo que tuvieron que jugar sus partidos de local en otra arena, cayendo ante los Knicks en 1a ronda.

Antes de dicha temporada llegaría otro de los “duros”, Rick Mahorn. Él mismo admitiría que algunas veces jugaba por encima del reglamento. Patrick Ewing comentó: “Cuando Rick y Bill estaban en la zona sabías que te ibas a llevar un golpe, llegaría sin incluso tu darte cuenta”.

Despúes de esa campaña, llegaría otra piedra angular del proyecto de los “chicos malos”. El segundo más talentoso del equipo por detrás de Isiah, Joe Dumars, quién fue seleccionado en el puesto 18 del Draft del 85.

A diferencia de la mayoría de sus compañeros, él era el menos duro y el más gentil. Tímido y callado fuera del juego, pero un entregado total dentro del mismo, alguien muy inteligente que siempre analizaba a la perfección a sus rivales.

El mismo Michael Jordan dijo que Dumars ha sido el jugador que mejor lo pudo defender durante toda su carrera, y es que más adelante veremos los duelazos que tuvieron sus Bulls y los Bad Boys, encuentros que marcaron un antes y un después en la NBA.

Pese al gran plantel que se conformó, durante la temporada Rookie de Dumars (85-86) el equipo volvería a quedar eliminado en 1a ronda, ésta vez por los Atlanta Hawks de Dominique Wilkins.

Fue aquí donde empezaría a darse el giro total, y los éxitos no tardarían en llegar.

En 1987 nacerían formalmente los “Bad Boys” adoptando ese estilo que los inmortalizó: Muy intensos, siempre apostando por el físico y ordenados en defensa.

Llegarían otras 2 piezas importantes (vía draft): John Salley y el “Gusano” Rodman También el histórico Adrian Dantley.

86-87: En esa campaña el equipo deslumbró. Llegó a las Finales de Conferencia contra los Celtics de Larry Bird. Fue un choque brutal, entre dos conjuntos de época. Después de 4 encuentros parejos, la eliminatoria estaba empatada a 2 y en el 5º partido pasó algo…

Tras una pérdida de balón de los Celtics y con el balón en manos de Thomas, Daly pidió un tiempo fuera Bird robó el pase y se lo pasó a Johnson para ganar el partido Los Pistons no bajarían los brazos, ganando el 6º partido, pero caerían en el 7º y definitivo en el TD Garden. 87-88: Aquí empezaría la rivalidad con los Bulls de Jordan. Durante tres temporadas seguidas eliminarían a los Bulls de Michael Jordan.

El propio Jordan llegó a comentar:

“No habríamos ganado 6 títulos sin sufrir antes contra Detroit¨.

Uno de los momentos más recordados de los Bad Boys, cuando en el duelo de Semifinales de Conferencia ante los Bulls Isiah Thomas se rompió la mano al soltarle un puñetazo a Bill Cartwright. Los Pistons terminarían vengándose de los Celtics. Los derrotarían en 6 partidos y avanzarían a las Finales de la NBA por primera vez desde que el equipo estuviera en Detroit.

Previamente, firmaron la mejor temporada de su historia ganando 54 partidos (hasta ese momento).

Aquellas Finales del 88 no pudieron ser mejor. Se enfrentarían al Show Time de Los Lakers de Magic, Kareem Worthy y compañía. Un choque de dos estilos completamente diferentes, pero que sacó chispas en todo momento.

Después de una ventaja de 3-2 para Detroit, el equipo estaba listo para ganar su 1er título NBA en el 6º de la serie en LA. En aquel partido, Thomas anotó 25 puntos en el tercer cuarto (récord en unas Finales) pese a jugar lesionado del tobillo.

Sin embargo, Lakers ganarían 103-102 gracias a unos tiros libres finales de Abdul-Jabbar tras una falta de Laimbeer, llamada por él como “falta fantasma”. Con un Thomas tocado, los Pistons no fueron capaces de ganar el 7º partido y perderían 108-105. El título se les negaba…

88-89: Hubo cambios vitales para dar el golpe definitivo. En el verano se dió un cambio que a muchos no les gustó, pero terminaría siendo la pieza final, pues traspasaron a Dantley por Mark Aguirre, quién fue una figura absoluta con Dallas en los 80’s.

Aunque Dantley es considerado uno de los anotadores más eficaces de su época junto a Jabbar y Chamberlain, éste era un jugador que no hacía grupo y tenía un trato muy complicado. Incluso se filtraron algunas peleas con los líderes del vestuario y con el propio entrenador Daly.

El equipo no pudo responder mejor dentro de la duela y récord de franquicia (hasta entonces), ganando 63 partidos y arrasando en PlayOffs, dónde llegarían otra vez a las Finales contra el Show Time de Los Lakers como rivales.

En esta ocasión, los Pistons barrerían a Los Lakers con un contundente 4-0, ganaron así su primer campeonato y con Joe Dumars como MVP de las Finales. Los Bad Boy alcanzaron la gloria, y el techo era el cielo. Un equipo en toda la extensión de la palabra…

La ciudad de Detroit estaba vuelta loca por sus campeones, mientras todos los demás equipos de la NBA aborrecían cada vez que los Bad Boys se presentaban como visitantes.

Defenderían su título a capa y espada la siguiente temporada. Después de ganar 59 partidos, se enfrentaron en Finales de Conferencia nuevamente a los Chicago Bulls de Michael Jordan. Detroit ganó en siete juegos y llegó a las Finales de la NBA por tercera vez consecutiva.

Para darnos una idea de la fortaleza mental y la seguridad de ese equipo, Los Pistons tenían dos décadas sin vencer en Portland. Bueno pues en esas finales les ganarían tres juegos consecutivos en su casa, para así lograr el bicampeonato.

Ni el legendario Clyde Drexler los detuvo.

90-91: Pero todo tiene un final, y la caída es dura, y más cuando se estaba acostumbrado a los triunfos. Ahora tocaba a los Chicago Bulls vengarse y lo harían contundentemente luego de tres duras derrotas en temporadas pasadas.

Pippen ya era toda una estrella consolidada y Jordan estaba imparable. Scottie odiaba a los Bad Boys y Michael se limitó a decir: “eran malos para el baloncesto”.

Era una rivalidad muy fuerte, tanto dentro de la duela como fuera de ella y los Bulls los borraron para siempre.

Incluso, Isiah Thomas no fue incluido en el Dream Team de 1992 después de la famosa pelea con su amigo de toda la vida Magic Johnson, por su enfermedad del SIDA. Y Jordan le dijo a Daly que él no iría a los Juegos Olímpicos si Isiah estuviera en la lista de convocados…

Su legado es intachable, con momentos que nunca se borraran de la memoria de aquellos que fueron testigos de esos duelos mágicos. De esas rivalidades ante los Celtics, Laker y Bulls, y ahí está precisamente su valía, pues lograron vencer a estos tres monstruosos equipos.

En 2009 Chuck Daly falleció, dejando un hueco imposible de llenar para el Baloncesto de la NBA. Nadie nunca lo cuestionó, ni los minutos ni los puntos anotados, ni el rol dentro de la duela. Fue el padre y el mentor en todos los sentidos…

“Chuck no sólo entendía a la perfección el juego sino que también comprendía a las personas, las respetaba y le daba el margen de confianza que se merecían, era un auténtico maestro especial como profesional y persona”, declaró Dumars

Odiado por muchos, pero respetado por todos. Los chicos malos del baloncesto, un conjunto en toda la extensión de la palabra, una familia que cosechó grandes logros en una época dorada. Esa familia que siempre que siempre vió por el bien común antes que el personal… FIN

Fuente: Alfredo Gallegos , periodista, analista y narrador de hilos de NBA y baloncesto.

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